domingo, 10 de septiembre de 2017

Jersson González

Colombiano. Defensor que jugó 6 partidos en River en 2002.

Inició su carrera profesional en América de Cali en 1993, después fue cedido al Deportes Tolima, donde logró el ascenso. Pegó la vuelta al conjunto rojo y comenzó a jugar seguido. En este equipo terminó siendo figura y fue campeón del Fútbol Profesional Colombiano en 1997, 1999 (Copa Merconorte), 2000 y 2001, mismo año que levantó la Copa América con su selección.

En 2002 pasó al Galatasaray y luego empezaron los grises. Paso fugaz por River en el segundo semestre de ese año. A pesar que su buena pegada ilusionó a los hinchas, el chileno Manuel Pellegrini, DT del “Millo” en ese momento, le dio muy pocas oportunidades -8 partidos en un año-, y no logró un buen rendimiento. Luego se instaló en su país por el resto de su carrera (Centauros, América de Cali, Deportivo Pereira, Boyacá Chicó y Atlético Bucaramanga). 


Su último club fue América de Cali cuando regresó junto con otros referentes ya veteranos. Sin embargo al final del año y tras el descenso del equipo a la B decidió retirarse para dedicarse a entrenar a los juveniles, primero en América y después en Boyacá Chicó. 

martes, 28 de febrero de 2017

Julio Cesar Franco

Paraguayo. Mediocampista de Deportivo Mandiyú de Corrientes (1992-93). Jugó 26 partidos, 3 goles.

Comenzó su carrera en Guaraní, donde jugó desde 1984 hasta 1988. En su primer año, este equipo salió campeón tras 15 años de espera. Tenía a Cayetano Ré como técnico y un gran plantel donde sobresalían, entre otros, este jugador junto a Julián Coronel, Virginio Cáceres, Eulalio Mora y Oscar Giménez.

A mediados de 1988 arribó a España para jugar en el Cádiz. Había llegado con el cartel de internacional por su paso por la Selección paraguaya, con el que hizo una gira por este país en verano, jugando contra Betis y Elche, lo que le abrió las puertas a las ojeadores locales. Llegó en octubre como una petición del técnico Senekowitsch, jugó 67 minutos en toda la temporada, hasta que Guaraní, dueño de su pase, pidió su regreso.

En su segundo ciclo en el albinegro jugó tres años y se marchó otra vez para jugar en Deportivo Mandiyú en la temporada 1992-93. En este equipo tuvo una destacada labor, pero su estadía fue corta ya que retornó por un tercer ciclo en Guaraní. Después su carrera continuó por Deportes Iquique, cuarto ciclo en Guaraní y culminó su carrera en Silvio Pettirossi en 2000.


Con el seleccionado paraguayo disputó la Copa América de 1989.


lunes, 27 de febrero de 2017

Ronald Días

Brasileño. Puntero izquierdo de Newell’s (1962). Jugó 7 partidos, 1 gol.

La era del fútbol espectáculo comenzó con el arranque de la década del 60 y cada equipo argentino contrataba a un futbolista de otro país para mejorar el campeonato argentino, que según sus dirigentes venía en bajada.


El conjunto rosarino no fue ajeno a esta tendencia y contrató a varios brasileños, entre ellos, Ronald Díaz, quien tuvo paso por Gremio. Su paso por el equipo leproso fue efímero y se marchó a Brasil.

Carlos Luis Torres

Paraguayo. Centrodelantero. De Racing (1992-93, 51 partidos, 19 goles), Newell’s (1993-94, 21 partidos, 1 gol) y Argentinos Juniors (1994-95, 37 partidos, 8 goles). Jugó 109 partidos y marcó 28 goles.

Se inició en Olimpia donde jugó entre 1988 y 1991. Llegó a Racing, donde peleó el puesto con su compatriota Félix Torres. Su paso por este club fue aceptable, pero su tuvo que marchar ante el auge de “los ligeritos” como el “Piojo” López y el “Lagarto” Fleitas.

De la Acadé vino a Newell’s que había contratado a Diego Maradona, quien en sus cinco presentaciones con la casaca leprosa, le dio buenas asistencias a este delantero.

En 1994 fue contratado por Argentinos Juniors, donde no rindió y fue criticado por su parcialidad; mucho más en el torneo Clausura 95, cuando el bicho terminó último.

A mediados de 1995, fue fichado por el Badajoz. Allí el paraguayo hizo historia y escribió algunas de las mejores páginas del CD Badajoz, donde jugó cinco temporadas, disputó 182 partidos y marcó 45 goles en Segunda. Después jugó en el Real Jaén (2000-02 y 2002-03) y el Ciudad de Murcia (2001-02). En ambos equipos jugó en la segunda categoría del fútbol español.
En 2004 volvió a su país, acabando en las filas del Tacuary, donde se retiró al año siguiente.
Con la selección paraguaya, Torres jugó la fase de clasificación para el mundial de Estados Unidos 94, disputando tres partidos. El primero, en Asunción el 15 de agosto de 1993 con victoria ante Perú por 2-1. También jugó en el empate a uno ante Colombia y a dos frente a Perú en Lima.


Néstor Montelongo

Uruguayo. Marcador de punta. De Racing (1986-87). Jugó 11 partidos.

Conocido por el apodo “Pájaro”, este lateral vertiginoso que transitaba el carril derecho o izquierdo sin problemas, inició su carrera primero como centrodelantero en Colón. Fue goleador en la "B" y de allí pasó a Wanderers, donde "Pepe" Etchegoyen, entrenador de los bohemios a mediados de los años `70, le cambió el puesto y lo ubicó como lateral. Su rapidez y técnica lo sedujo para que en el campo de juego hiciera sus típicos desbordes, tirar el centro al medio del área, que en gran parte eran casi todas jugadas de gol.

Del equipo albinegro, pegó el gran salto a Peñarol en 1982. Allí fue campeón de todo con los aurinegros en ese año, pero tres años más tarde, pasaría a Nacional, en un pase que hasta hoy se recuerda ya que vistió la casaca del archirrival del “Manya”. Al principio lo miraban de reojo pero enseguida pudo ganarse el afecto del conjunto del Bolso. El siempre había dicho que era de Nacional.

En la temporada 1986-87 cruzó el Río de La Plata para jugar en Racing, donde tuvo una discreta labor en su efímero paso por la Acadé.

También jugó 50 partidos defendiendo la camiseta del seleccionado uruguayo.

domingo, 26 de febrero de 2017

Marcelo Jara

Delantero paraguayo. Jugó una vez en Atlanta y tres en ocasiones en Estudiantes en 1960.

jueves, 23 de febrero de 2017

Benedicto Baptista

Brasileño. Puntero izquierdo. En Racing (1964-1965) jugó 23 partidos con un gol.


Llegó a Racing junto a dos compatriotas (Claudio Luiz y Doval), todos delanteros que arribaron en el marco del Fútbol Espectáculo.

martes, 6 de diciembre de 2016

Martín Enrique Arzuaga

Colombiano. Jugó en Godoy Cruz (2007, 18 partidos, 6 goles) y Rosario Central (2007-08, 27 partidos, 7 tantos). En total jugó 45 cotejos y anotó 13 goles.

El "Toro", como lo apodaron en Colombia, es un futbolista que recorrió varios clubes y países paseando su fútbol.
Su debut se dio en Junior, de su país, en 2000. Tras un breve semestre en Bucaramanga  FC, retornó a Junior, donde en el 2004 fue una de las figuras de este equipo que se quedó con el Torneo Finalización de la liga colombiana. En la final contra Atlético Nacional marcó uno de los goles decisivos.
En 2005 participó con el Junior en la Copa Libertadores, en donde llegaron a instancias de octavos de final siendo eliminados por Boca. En esa competencia marcó uno de los mejores goles de su carrera frente a River. Este equipo lo quiso tener en sus filas e hizo  una oferta para que cambie de vereda. Estuvo a punto de incorporarse, pero los dirigentes millonarios desestimaron su contratación a último momento, por una presunta lesión en una de sus rodillas. Para fortuna del jugador, su pase recién se concretó a comienzos de 2006, cuando Veracruz se lo llevó a su equipo. Allí no tuvo un paso muy deseoso y se lo llevaron a Mendoza, donde jugó en Godoy Cruz un solo semestre. Metió varios goles, pero sobre el final del torneo se cayó futbolísticamente y el equipo bajó de categoría tras perder la Promoción con Huracán.
Vino la propuesta de Rosario Central y marchó para Rosario. Tuvo durante un año con resultados deportivos muy variados. En la primera temporada que estuvo fue muy irregular, a veces era titular que parecía inamovible y la rompía toda y otras veces, era una sombra, reemplazado al comenzar el segundo tiempo. Compartió dupla con Vizcarra y a veces con Zelaya si es que no le sacaba el puesto.
Tras su partida del Canalla, el Junior lo repatrió, pero entró en conflicto con Veracruz, equipo que aducía ser el dueño de su pase y que no le permitía su reestreno con la casaca que le permitió dar sus primeros pasos en el fútbol profesional. Arzuaga llevó esta situación ante la FIFA, la cual se pronunció al respecto el 21 de agosto de 2008, señalando que el futbolista es dueño de sus derechos deportivos. Ello hizo que el jugador pueda participar activamente de la Liga colombiana.
En 2009 fue fichado por la Universidad San Martín de Perú, donde jugó hasta mitad de año ya que llevó sus servicios a Juan Aurich. Su estadía en este club, fue idéntica a la de su antier club porque los dirigentes le rescindieron el contrato junto con su compatriota José Alcides Moreno. El motivo fue por bajo rendimiento, puesto que vino como refuerzo para la liguilla por sus antecedentes de goleador, sin embargo no anotó ni un solo gol durante su estadía en este club.
Otra vez regresó a su casa, el Junior, que lo inscribió para disputar la Copa Libertadores. Esto pudo darse ante la partida al fútbol turco del goleador Teófilo Gutiérrez. Tras el fracaso en la Libertadores, marcó 5 anotaciones que contribuyeron para lograr la sexta estrella de este elenco albirrojo. Después jugó seis meses en Independiente de Medellín.
A comienzos de 2011 fue cedido al Boyacá Chicó, donde jugó un año, hasta el fin de su contrato en los primeros días de 2012.  En enero de ese año, realizó las prácticas de pretemporada con la Uniautónoma, donde se especuló e incluso se dio por confirmado que jugaría, sin embargo, el 6 de febrero fue contratado por José Gálvez, equipo peruano que en el 2011 logró el ascenso a la Primera División. Anotó su primer gol con el Gálvez en la segunda fecha del campeonato y fue un gran desahogo para este jugador ya que no anotaba desde el 14 de noviembre de 2010 cuando jugaba por Independiente de Medellín en un partido válido por el Torneo Finalización de dicho año frente a Millonarios. Su estadía en el equipo peruano duró hasta noviembre de 2012 y solo marcó 13 goles.
Volvió a Colombia, donde fue contratado con la Uniautonoma que jugaba en la segunda división del fútbol de ese país. Al finalizar el primer semestre del 2013 gana el torneo apertura de la Primera B Colombiana con la Uniautonoma derrotando a Unión Magdalena en una final que culminó en definiciones por penales. Arzuaga quedó como el goleador del torneo, con 22 goles. 
Continuó vistiendo la casaca de América de Cali (2013), Universidad del Caribe (Colombia 2014) y Uniautonoma (2014).
En febrero de 2015 se suma al recientemente ascendido Jaguares de México, donde meses después culminó su vinculo con esta entidad ya que tenía problemas de dinero y no le podía abonar su sueldo.
A mediados de ese año fichó para Alianza Petrolera y en 2016 pasó a Real Cartagena.

En el trascurso de su carrera fue jugador de la Selección colombiana en el Torneo Preolímpico Sudamericano Sub-23 de 2004 y en las eliminatorias al Mundial Alemania 2006.   

 

jueves, 17 de diciembre de 2015

Santiago Silva

Uruguayo. Delantero de Newell’s (14 partidos, 4 goles en 2005), Gimnasia LP (36 partidos, 14 goles en 2006-07), Vélez (76 partidos, 33 goles en 2007-08 y 2010-11), Banfield (35 partidos, 22 goles en 2009), Boca (38 partidos, 13 goles en 2012-13), Lanús (53 partidos, 13 goles en 2013-15) y Arsenal (20 partidos, 7 goles en 2015). En total jugó 272 partidos y anotó 106 goles.

Su carrera futbolística a nivel profesional la comenzó en Central Español de la ciudad de Montevideo, donde debutó en 1998. Al año siguiente pasó a formar parte del plantel de River Plate, de la capital uruguaya, en el que se quedó alrededor de una temporada y media. A principios de 2001, el “Tanque” se unió a las filas de Defensor Sporting, club en el que perduró durante un año. De allí pegó el salto hacía Italia, tentado por el Chievo Verona. Su paso por este equipo fue efímero y decidió pegar la vuelta a América. El destino fue Brasil, donde se puso la camiseta del Corinthians. Su estadía duró seis meses y el restante semestre (del 2002) lo jugó en el Nacional de Montevideo.

En 2003, el “Pelado” se volvió a poner la casaca de River Plate, en el que perduró apenas seis meses porque la otra mitad del año la pasó en Energie Cottbus de Alemania. Luego continuó su periplo por Beira Mar de Portugal, durante la temporada 2004/05.

A mediados de 2005, desembarcó por primera vez en el fútbol argentino. Firmó para Newell’s, que lo anotó como refuerzo para Apertura de dicho año. No se pudo consolidar y una vez finalizado este torneo, regresó a su país para jugar medio año en el conjunto que lo vio nacer, Central Español.
En 2006 vino otra vez a la Argentina. Allí se puso la camiseta de Gimnasia LP durante la temporada 2006-2007. Fue incorporado para reemplazar en la delantera a otro compatriota: Gonzalo Vargas, quien había sido vendido. Al principio, el “Tanque” supo ganarse el cariño de la parcialidad tripera, pero debido a malos resultados, un día vivió un desenlace, con la barra de su propio club, que no le gustó y decidió marcharse a Vélez, donde fue dirigido por Ricardo La Volpe.

En su primer torneo con la casaca velezana fue el máximo goleador del conjunto, sin embargo al siguiente campeonato no le fue del todo bien, por lo que se alejó de la institución y pasó a préstamo a Banfield durante todo el 2009. En su primer torneo en el “Taladro”, anotó 9 goles, quedando así a solo cuatro del máximo artillero, José Sand. Su rendimiento fue bueno, pero al siguiente torneo le fue mucho mejor. Tuvo una gran actuación durante el Apertura 2009 anotando 14 goles que le dieron el primer torneo local al club, donde formó una excelente dupla de ataque con su coterráneo Sebastián Fernández.

El conjunto del sur no pudo hacer dueño de su pase, entonces, el Pelado debió regresar a Vélez. Tras vuelta a este club, se consagró como el goleador del campeonato con 11 anotaciones junto con Denis Stracqualursi y obtuvo el subcampeonato con su equipo.
El 2 de junio de 2011, en la semifinal de la Copa Libertadores 2011, contra Peñarol, falló un penal a los 76 minutos, con el cual hubiera logrado posiblemente la clasificación a la fase final. Silva se reivindicó de ese penal fallado definiendo de cabeza el primer gol frente a Huracán en el Clausura 2011, con el que consiguió su segundo campeonato personal en la Argentina y el primero con Vélez.
A mediados de ese año, el delantero continuó su carrera en la Fiorentina, club que pagó los 2.500.000 dólares de su cláusula de rescisión. El “Pelado” fue en busca de su revancha en Europa, mientras que los popes del club velezano se manifestaron disconformes la decisión adoptada por el jugador, pero lo comprendieron.
El 11 de septiembre, el uruguayo debutó con la camiseta violeta ante el Bologna. Entró en el minuto 80 en la victoria de su equipo 2-0, aunque sin convertir. El 4 de diciembre marcó su primer y único gol en el club italiano desde el punto del penal en la victoria 3 a 0 de su equipo ante la Roma. Su sequía goleadora en Italia, hizo replantear a Silva en volver a Sudamérica, hecho que se concretaría en esa misma temporada, cuando Silva retornó a Argentina en 2012.
Tras una disputa entre Vélez y Boca por sus servicios, el segundo fue el que ganó la pulseada. En el xeneize jugó su primer partido frente al Zamora de Venezuela por la fase de grupos de la Copa Libertadores.
El 28 de febrero la AFA le permitió jugar el campeonato local y la Copa Argentina por la lesión de Nicolás Colazo, en una decisión polémica que causó la oposición de la dirigencia de Vélez.
Tras pasar 727 minutos de haber debutado con la camiseta xeneize, en la fecha 8 del Clausura 2012 consiguió su primer gol en Boca ante Estudiantes LP, partido que terminó 3-0 a favor de su equipo.
Luego hizo goles importantes en la Copa Libertadores, en la final de la Copa Argentina contra  Racing y anotó su nombre en el Superclásico, que ese año se disputó en el Monumental, marcando un penal y estableciendo el 1-2, el otro gol del empate lo anotaría Walter Erviti.
Con la llegada de Carlos Bianchi, la situación del delantero no cambió. El Virrey le asignó la camiseta número 9 y en un puñado de partidos Silva se mantuvo en la misma sintonía que durante el año pasado. Mucha lucha y choque, pero poco gol. 
En el segundo semestre de 2013, luego de idas y vueltas rescindió su contrato con Boca y fichó en Lanús, donde debutó con dos goles para la victoria 3 a 0 ante Belgrano. Volvió a marcar contra la Universidad de Chile por la Copa Sudamericana, anotando el primer tanto del partido. Por el mismo torneo le convirtió de nuevo a River en un partido clave para llegar a las semifinales del torneo internacional. Finalmente, a principios de diciembre se consagró campeón del torneo internacional, siendo un jugador clave en el conjunto del sur.
En marzo de 2015, el delantero se negó a concentrar e ir al banco de suplentes con Arsenal, por lo que fue sancionado por la dirigencia del Granate con una pena económica (30 días sin goce de sueldo). Finalmente arregló su desvinculación del club y a una semana de su salida se confirmó su incorporación a Arsenal, luego de que esta institución pidiera a la AFA la habilitación para incorporar a otro jugador. Esto se debió a la lesión que sufrió el defensor José San Román.

Su primer año en el conjunto Sarandí no fue de lo mejor, no estuvo muy de acuerdo con el sistema de juego de Ricardo Caruso Lombardi, su técnico, quien terminó marchándose del club.

martes, 3 de marzo de 2015

Arsenio Erico

Paraguayo. Centrodelantero. De Independiente (1934-46, 325 partidos, 293 goles) y Huracán (1947, 7 partidos). Jugó 332 partidos, 293 goles.

Su carrera comenzó en Nacional de Paraguay, donde debutó a los 16 años. Allí despertó la admiración de los hinchas paraguayos.

El elenco de Avellaneda tuvo el acierto de incorporarlo en forma curiosa en 1934. Durante la guerra entre Bolivia y Paraguay, la Cruz Roja de los guaraníes formó un equipo de fútbol a cargo de un teniente coronel, con el objeto de recaudar fondos para los damnificados. Ese equipo que, Erico integraba a los 17 años, vino de gira a Argentina y fue donde dirigentes de River e Independiente quedaron maravillados por lo realizado por Erico. Los de esta última entidad fueron quienes pudieron hacerle firmar un contrato profesional. Dirigentes de los “Diablos Rojos” tuvieron una dura negociación porque Arsenio era menor de edad y el teniente coronel manifestó la inconveniencia de ceder el pase, porque por la guerra podían declararlo desertor ya que con más edad debía hacer la conscripción efectiva en su patria que estaba en guerra. Igualmente, siguieron con las negociaciones y consiguieron incorporarlo a cambio de los 12 mil pesos que les pagaron a Nacional de Asunción.

Debutó para los “rojos” el 6 de mayo de 1934 contra Boca Juniors sin marcar goles. Y a la siguiente fecha contra Chacarita Juniors logra el primero y el segundo de sus 293 goles.

El paraguayo rápidamente se convirtió en ídolo de los Diablos Rojos, donde demostró una extraordinaria eficacia.

Después de un par de años con lesiones que lo marginaron de las canchas, en 1937 desencadenó todo su potencial: 47 goles en un solo año. Al año siguiente llevó a Independiente a su primer título nacional en la época profesional y de yapa repitió el récord de goles por año marcando 43 tantos.

En 1939, el paraguayo volvió a ser fundamental en el equipo que logró el bicampeonato. Fueron dos años de mucho esplendor de parte de Erico, que conformó una delantera fantástica con José Vilarino, Vicente De La Mata, Antonio Sastre y Juan José Zorrilla.

En 1942, al negársele un aumento en su contrato, se fue a Paraguay. Ahí saldó una vieja deuda personal y familiar: dio la vuelta olímpica con Nacional. Además, Erico iba a jugar por la Selección de su país ante Argentina por la Copa Chevallier Boutell. Independiente reclamó a la AFA y el partido se suspendió, con la consiguiente conmoción del público paraguayo. Los dirigentes del club de Avellaneda debieron viajar a Asunción para restablecer las relaciones y, tras intensas gestiones, lograron convencerlo, pero con un gran incremento en su contrato. Luego, por una afección en los meniscos de la que no pudo recuperarse, mermó en su rendimiento.

La excepcional campaña que cumplió en Independiente, que le permitió convertirse en el máximo goleador del fútbol argentino con 293 goles, no impidió que tuviera una poco cordial despedida, que no premió su capacidad ni su conducta ejemplar.

En 1947 Independiente vendió el pase de Erico a Huracán donde tuvo un fugaz y poco afortunado paso. Allí jugó 7 partidos y compartió la delantera Salvini, Méndez, Simes y Ferreyro. No pudo más, aunque lo intentó en su país, en Nacional (fue jugador/técnico 19 años después de haber comenzado su carrera) y en Sol de América, donde se retiró.   


Erico dejó el fútbol con toda la gloria ganada en las canchas por su maravilloso juego y sus goles espectaculares.

En la historia del fútbol argentino Arsenio debe ser evocado como un deportista ejemplar junto con su estilo fino y elegante, que le permitió convertir goles de alta clase.

Se radicó en la Argentina sin ir mucho a la cancha. “Preferí jugarlo y no verlo”, solía afirmar. Claro, el gusto de ver el fútbol era verlo a él, se podría asegurar. Falleció el 23 de julio de 1977, a los 62 años.

Al día siguiente, Independiente jugó contra River y la hinchada roja se la pasó coreando “¡se siente, se siente, Erico está presente…!”. Los rojos le ganaron a los millonarios 2 a 1 tras ir perdiendo 1 a 0.



En homenaje a él, una tribuna del estadio de Independiente lleva su nombre al igual que la cancha del Defensores del Chaco (Paraguay) y el estadio de Nacional se llama Arsenio Erico. 

jueves, 23 de octubre de 2014

José Alberto Batista

Uruguayo. Marcador de punta.  De Deportivo Español (1985-94 y 1998-99, 334 partidos y 20 goles -311 cotejos, 19 tantos en la A y 23 en el Nacional B y un gol-),  Gimnasia de Jujuy (1995-96, 47 partidos, 1 gol) y Argentinos de Quilmes (1999-2000, 42 partidos, 3 goles). Jugó 423 partidos y anotó 24 goles.

"Charly" comenzó su carrera en Cerro de Uruguay en 1979, luego pasó a Peñarol en 1984 y arribó a Español en 1985. Allí, enseguida logró ganarse la titularidad en el primer equipo que luego iba a terminar peleando el campeonato con River y Newell’s, logrando un segundo puesto compartido con el elenco rosarino que tenía mayor diferencia de gol.

Al año siguiente, el defensor mantuvo su buen nivel que le valió una convocatoria para participar del Mundial de México. En ese torneo, "Charly" se dió el gusto de romper un record  ya que sufrió la más rápida expulsión en la historia de los mundiales (a los 50 segundos del partido con Escocia). En la Selección, jugó 14 partidos y convirtió 1 gol.

El uruguayo seguiría su buena senda en el Deportivo Español, ya que éste estaba pasando por su mejor momento deportivo.

En 1992 junto a Luongo, Zanetti y Bustos formaron una defensa casi invulnerable obteniendo el segundo puesto del Clausura.

A finales de 1994, el yorugua abandonó las filas del gallego. Una lesión lo dejaba un tiempo fuera de las canchas y la comisión luego de varias idas y vueltas, decidió darle el pase en "reconocimiento" por su trayectoria.

El uruguayo volvió a su país para sumarse a Rampla Juniors, donde estubo un tiempo y a mediados de 1995 regresó a la Argentina para jugar en primera división con Gimnasia de Jujuy.

En el lobo jujeño jugo dos campeonatos, pero una nueva lesión lo volvió a alejar un tiempo de las canchas hasta que en mayo de 1998 se sumó a Atlético Mar del Plata, que debía jugar un triangular junto a Alvarado y San Lorenzo para definir el representante de la Liga Marplatense en el torneo Argentino B.

El elenco marplatense, que estaba apoyado por un grupo de empresarios, entre ellos Oscar Ruggeri, que además aportó varios jugadores de destacada trayectoria como el Puma Rodríaguez, entre otros, tuvo una participación decepcionante logrando que todos los jugadores traídos para el triangular se fueran instantáneamente.

Charly no bajó los brazos, continuó con su carrera y se dio el lujo volver a ponerse la casaca de Español que luchaba por no descender a la B Nacional. Batista, que jugó varios partidos y anotó un golazo de tiro libre en Victoria frente a Tigre, no pudo evitar el descenso.

En la temporada 1999-00, Batista fichó para Argentinos de Quilmes, que se encontraba en la Primera B, categoría en la que se encontraba su ex equipo. Y cuando ambos rivales se enfrentaron, en la previa, los dirigentes gallegos lo homenajearon con una plaqueta en reconocimiento a su trayectoria en el club.

Tras su salida del Mate, “Charly” siguió disputando el vicio en Indio de Brandsen que competía en el Torneo Argentino B.


A mediados de 2001, su equipo quedó eliminado del Argentino, lo que concluyó su etapa como futbolista.

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